Interoperabilidad: cuando CAD y CAM empiezan a hablar el mismo idioma
En una empresa típica, el equipo de diseño usa un software CAD, el de manufactura otro CAM, y el de simulación un tercero. Cada herramienta tiene su propio formato de archivos y su propia lógica. Cuando la información debe pasar de una a otra, aparecen los problemas: conversiones que pierden datos, geometrías que se corrompen, atributos que desaparecen. La interoperabilidad busca resolver eso.
Interoperabilidad significa que distintos sistemas pueden intercambiar información de manera confiable, sin pérdidas ni retrabajos manuales. En el contexto de diseño y manufactura, implica que un modelo creado en CAD llegue intacto al CAM, con todas sus tolerancias, materiales y anotaciones.
Los estándares juegan un rol clave. Formatos como STEP, JT e IGES fueron desarrollados para facilitar el intercambio entre herramientas. Más recientemente, iniciativas como QIF (Quality Information Framework) buscan estandarizar también la información de calidad e inspección.
Pero los estándares solos no alcanzan. La interoperabilidad real requiere que las empresas definan procesos claros de intercambio, validen que la información llegue completa y capaciten a sus equipos para usar las herramientas correctamente.
Los beneficios de la interoperabilidad son significativos. Menos tiempo perdido en conversiones y correcciones. Menos errores por información mal transferida. Mayor agilidad para incorporar cambios de diseño en la producción. Y una base sólida para construir el hilo digital.
Para las empresas que trabajan con múltiples proveedores y herramientas, invertir en interoperabilidad no es un lujo, es una necesidad. Cuando CAD y CAM hablan el mismo idioma, toda la cadena de valor se vuelve más eficiente.